Wednesday, September 28, 2016

Autoridades no pueden detener el alza de los precios del agro

Autoridades no pueden detener el alza de los precios del agro
Los alimentos están alcanzando costosos récords
Martes, septiembre 27, 2016 | Vicente Morín Aguado

LA HABANA, Cuba.- La libra de cebollas alcanzó este fin de semana los 45
pesos moneda nacional (CUP) en el mercado de libre oferta y demanda
(MOD) de la calle Egido, uno de los mayores de su tipo en la capital
cubana. Se trata de un registro tope para los habaneros desde la espiral
inflacionaria que inauguró el llamado Período Especial en Tiempos de
Paz, hace más de dos décadas.

Una simple inspección a varios de los referidos establecimientos muestra
que los bolsillos se resienten como nunca antes: la carne de cerdo
limpia no baja de 45 pesos por 460 gramos. Igual cantidad de frijoles
colorados debe pagarse a 18 pesos, en tanto un solo pimiento pequeño
vale actualmente cinco pesos.

"¿Qué resta para mí?", se pregunta Julián, jubilado por 200 CUP al mes,
mostrando tres cebollas moradas recién adquiridas en Egido, a cinco
cuadras del Parque de la Fraternidad, donde fue entrevistado.

"Lo otro es la calidad", continúa el hombre. "Las cebollas blancas que
me ofrecieron a 45 pesos estaban blandas al tocarlas, fofas; a la vista
no brillaban, en fin, no eran frescas, parecían sacadas de un frigorífico".

Cálculos elementales alrededor de una comida frugal para 4 o 5 personas
pueden significar actualmente una semana laboral si consideramos que las
estadísticas oficiales fijan entre 450 y 500 CUP mensuales lo que ganan
como promedio los habaneros.

El alza indetenible de los precios en el mercado liberado se relaciona
directamente con la permanente escasez que muestran los establecimientos
bajo gestión estatal. Luego de visitar una decena de ellos, se
reiteraban el plátano verde, la yuca y la calabaza en calidad de ofertas
estables, junto a dos o tres productos más que esporádicamente aparecen.

Un buen ejemplo es el mercado de Subirana y Desagüe, barrio de La
Victoria, en Centro Habana. Los vecinos lo apodan "El estreñimiento",
dado que las citadas viandas se recomiendan, según la sabiduría popular,
para cuando hay flojeras de estómago.

Coincidentemente, la feria que se realiza cada mes en los municipios
capitalinos se caracterizó este fin de semana por el predominio
abrumador de carpas con servicios gastronómicos en la céntrica avenida
Carlos III (Salvador Allende es su nombre oficial, aunque menos
utilizado) las y escasas opciones para quienes buscaban vegetales frescos.

Source: Autoridades no pueden detener el alza de los precios del agro |
Cubanet -
https://www.cubanet.org/mas-noticias/autoridades-no-pueden-detener-el-alza-de-los-precios-del-agro/

Sunday, September 25, 2016

Helados y chicharronería castrista

Helados y chicharronería castrista
LOURDES GÓMEZ | Santiago de Cuba | 25 de Septiembre de 2016 - 09:39 CEST.

La heladería Jardín de las Enramadas, inserta en la populosa calle
santiaguera de igual nombre, muy cercana al puerto, forma parte de todo
un plan de reanimación de esta área impulsada por la dirigencia
partidista de Lázaro Expósito. Es un ambiente agradable, rodeado de
vegetación, un estanque, alguna que otra escultura y, en medio, las mesas.

Frente a una de las columnas que flanquean el salón hay un
portarretratos con variadas fotografías que recordaban la visita el
pasado febrero de Raúl Castro, como parte de su recorrido por la ciudad.
Las instantáneas lo muestran compartiendo en una de las mesas junto al
director de la heladería y al Primer Secretario del Partido de la
provincia, dando su agradecimiento en el Libro de Visitas y junto a un
grupo de pioneros sacados de su escuela para darle la bienvenida en el
lugar.

En el salón, una apartada mesa cubierta por un mantel nuevo y unos vasos
muestra un pequeño cartel que anuncia un "Sitial de Honor", debajo un
pensamiento de Castro II: "La Revolución Cubana no tiene compromiso con
nadie solamente con el pueblo". Al preguntarle a una de las camareras,
confirmó con bastante indiferencia que esa era la mesa donde se había
sentado el Presidente.

Durante medio siglo los cubanos hemos sufrido de una avalancha de loas
al líder ahora histórico de la Revolución. Al traspasar el Gobierno a
su hermano, esta propaganda se hizo omnipresente ya no en sus discursos,
sino en los innumerables carteles y vallas que pululan por la ciudad
mostrándolo, casi siempre, en mejores momentos físicos, a pesar de que
el "invicto" líder negó (véase la entrevista realizada por Ignacio
Ramonet en 2006) la existencia de retratos públicos suyos como parte de
su rechazo al culto a la personalidad.

Este último año con motivo de su 90 cumpleaños, el culto ha sido
desvergonzado y del peor mal gusto. Sin embargo, no había llegado una
adoración tan simplista como la dedicada en esta heladería santiaguera a
su hermano. Según un empleado, el sitial de honor de Jardín de las
Enramadas se hizo por orientaciones de los núcleos del PCC, CTC y UJC
presentes en cada centro de trabajo cubano, adoctrinados en la fe ciega
y el servilismo.

Source: Helados y chicharronería castrista | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1474650264_25511.html

Wednesday, September 21, 2016

Precios topados, mercados vacíos

Precios topados, mercados vacíos
Martinoticias.com

Académico del Centro de Investigaciones de la Economia Internacional de
la Universidad de La Habana criticó la política de precios topados a los
productos agrícolas en Cuba.
El Doctor Armando Nova Gonzalez, del Centro de Investigaciones de la
Economía Internacional perteneciente a la Universidad de La Habana,
criticó en un artículo publicado en la Revista Cubana de Economía la
política de topar precios, porque esta afecta directamente a la
población y a los campesinos productores de alimentos.

La política de topar los precios puesta en práctica en mayo de este año
es la rápida implementación de una decisión del reciente congreso del
Partido Comunista (PCC), con la que el gobierno busca frenar la
creciente inflación en los precios de viandas, frutas, verduras y otros
productos agrícolas de alta demanda entre la población.

La medida se inició topando los precios de 23 productos en los mercados
agropecuarios estatales (MAE) y varias formas privadas de comercialización.

En su análisis, el académico señaló que topar los precios a productos
agrícolas solo logró que se multiplicara el valor de los productos casi
al doble en algunos lugares de ventas, mientras que en otros mercados
privados los precios llegaron a ser hasta dos veces y medio más caros en
comparación con el pasado año.

Consultado sobre el tema, el campesino granmense Emiliano González dijo
que imponer "un tope" a los precios trajo como consecuencia el
desabastecimiento total en los mercados.

Ante la carencia de alimentos los precios se han disparado, señaló
González, quien considera que la mayoría de las personas no pueden
comprarlos, porque sus salarios son bajos y el dinero no le alcanza.

"Muchas personas se ven obligadas a comprarlos en el mercado negro, o
apelar a que un jefe corrupto se los venda", concluyó.

Nova subrayó en su artículo la necesidad de descentralizar, evitar
medidas restrictivas, favorecer mayores inversiones, y que el productor
sea el que pueda determinar el precio y el destino de su producto, una
medida con la que está muy de acuerdo el campesino de Manatí, Yuni
Cabrera Alonso.

Según Cabrera, "la población está pasando ahora mismo una situación
crítica, porque no hay productos en las plazas, y todo obedece a que los
campesinos, que son quienes producen los alimentos, no están vendiéndolos".

"Ellos prefieren echárselo a los puercos, porque ya no da negocio tener
tierras en este país", apuntó.

Ante la crítica situación del sector durante el año 2015, y lo que va
del 2016, el académico propuso no desentenderse del comportamiento del
mercado, y crear un mercado mayorista.

Un reportaje de Martí Noticias publicado el pasado mes de junio recogió
opiniones de campesinos en la ciudad de Santa Clara, al centro de la
isla, quienes expresaron su inconformidad con las políticas del gobierno.

Source: Precios topados, mercados vacíos -
http://www.martinoticias.com/a/cuba-precios-topados-mercados-vacios/130226.html

Tuesday, September 20, 2016

La comida del Período Especial es la de hoy

La comida del Período Especial es la de hoy
Nuestra mesa ha estado repleta de esos vacíos que dejaron aquellos
alimentos, alguna vez comunes, que jamás retornaron
Martes, septiembre 20, 2016 | Ernesto Pérez Chang

LA HABANA, Cuba.- Es necesario ser o haber sido cubano de a pie para
comprender el significado de una frase en apariencias sencilla pero en
realidad extremadamente compleja como es "Dar pollo por pescado".

Proviene del repertorio de restricciones y estrategias económicas
gubernamentales que regulan desde hace más de medio siglo la venta de
alimentos a la población y, por tanto, guarda escasa correspondencia con
aquel viejo refrán, referido al engaño, a la estafa, de "Dar gato por
liebre", pero en su esencia lo recuerda.

Se trata de una frase capaz de resumir toda una larga e interminable
historia de racionamientos y carencias porque describe ese pobre
panorama culinario, harto dramático y absurdo, vivido a diario al
interior de nuestros hogares. Y, además, retrata esa mesa, habitualmente
despoblada, sobre la que nunca aparece el alimento que deseamos comer
sino la ración de circunstancia, la comida azarosa, incierta, el sucedáneo.

Panorama dramático por los sucesivos desabastecimientos y por ese dilema
que afecta a quienes viven de un salario estatal: comer o vestir, comer
o morir, comer o tantas cosas más que sin ser comida también alimentan
al ser humano.

Panorama absurdo porque tanto mar bordeando nuestra isla y tanta tierra
fértil, cultivable, no dan sentido a estos años de penurias que no se
reducen a la hambruna de los 90, esa que fue nombrada eufemísticamente
como "período especial", y que aunque para algunos ya es cosa del
pasado, para una inmensa mayoría fue el capítulo "piloto" de una serie
de terror con infinitas temporadas y aun en trasmisión.

Esperar por el pescado, abundante en nuestras costas, y terminar
recibiendo, una sola vez al mes, un trozo de pollo importado desde
Brasil, es parte de esa distorsión (¿económica?, ¿gastronómica?,
¿psicológica?) que afecta a los cubanos desde mucho antes que
inventáramos el "bistec de toronja", el "picadillo de gofio", la
"hamburguesa de cáscara de plátano", la "pizza de condones", el
"colquito", el "café de chícharo", o toda esa variedad de simulacros y
escamoteos que produjeron las carnes de tiñosas, garzas, ratas, perros,
gatos y hasta despojos humanos que muchos comieron desde la
desesperación o desde la ingenuidad.

No fue exclusivamente la crisis de los años 90 quien inauguró y clausuró
nuestra fiebre nacional de "trampantojos", que si bien alcanzó su apogeo
cuando cierto pícaro logró transformar un trapo de limpiar pisos en una
suculenta pieza de carne, hizo su debut en la culinaria cubana en el
instante en que apareció ese cuadernillo de naturaleza inmortal que
todos conocemos como "libreta de abastecimiento".

Desde la creación de la cartilla de racionamiento, todo el universo
culinario cubano, popular y rico en influencias externas, fue obligado a
reducirse a un acto de sobrevivencia, marcado por la simulación y
derivado, sí, de la necesidad pero, además, del deseo por retornar a
un tiempo pasado, ahora demasiado lejano, que siempre será mejor.

Nuestra mesa, paradójicamente, siempre ha estado repleta de esos vacíos
que dejaron aquellos alimentos, alguna vez comunes y tan familiares,
que jamás retornaron tal cual.

Los cubanos que residimos en la isla hablamos de la carne de res, de los
pescados, de los mariscos, del banquete de Nochebuena, incluso de los
alimentos enlatados "rusos", con el mismo duelo con que se habla de un
pariente fallecido y con la misma desesperanza que infunde la certeza de
un reencuentro casi improbable.

La "realidad gastronómica" de nuestros hogares está compuesta (y por
desgracia actualizada) por un espantoso glosario de términos
"anti-apetitosos" donde las palabras más nobles diría yo que son
"croqueta" y "fritura" pero que, si estuvieran acompañadas por ese
lastre de "criollas" o "a la cubana", o "de Mercomar" (que refiere este
último a los comercios estatales donde las venden), revelarían un
verdadero atentado al paladar.

"Texturizado", "MDM", "extendido", "masa de ¿…?" son de las
denominaciones más intrigantes referidas a los alimentos más frecuentes
en nuestros hogares. Se refieren a mezclas de subproductos de apariencia
cárnica que la mayoría usamos siempre que encontremos una forma de
simular su aspecto repulsivo y de transformar su sabor original
desagradable.

En las calles, en los mercados, en los centros de trabajo, durante el
tiempo en que hacen fila para adquirirlas, las personas intercambian
trucos, más que recetas, sobre cómo "matarles" el sabor a rancio o a
"falta de frío", otro de los tantos eufemismos que usamos en Cuba, y
este para evitarnos la vergüenza de reconocer que hemos comido, o al
menos comprado, carne podrida.

Casi todo cuanto logramos comer los cubanos de a pie responde a esa
triquiñuela de no ser lo que realmente anhelamos, a esa maldición que se
resume en el milagro del Ministerio de Comercio Interior que logra
transformar los peces de nuestras costas tropicales en cuartos de pollos
congelados.

"Pollo por pescado" pudiera ser el resumen de toda una cultura del
invento y de la transformación. Esa misma cultura que —no logro dar
crédito a lo que recién he escuchado a un amigo— ha transformado los
extintores de incendio a base de CO2 en objetos muy controlados en
nuestras empresas.

Me ha dicho este señor que, en los últimos tiempos, ha habido un
incremento de los robos de los extintores de CO2 debido a que los
vendedores particulares de "refresco gaseado", un sucedáneo muy popular
de las gaseosas enlatadas, los usan para impregnarle gas a las bebidas
que elaboran de manera casera, de modo que parezcan "originales".

Al compás del anuncio de un posible retorno del "Período Especial", es
cierto que los cubanos se preparan para rehabilitar aquellas viejas
fórmulas del "bistec de toronja" y los "dulces de col", sin embargo, eso
pudiera ser solo parte de esa desmemoria que pareciera afectarnos como
pueblo y quizás como consecuencia de un trauma nacional, puesto que eso
que llamamos "comida de período especial" no ha sido otra cosa que
nuestra comida de todos los días.

Source: La comida del Período Especial es la de hoy | Cubanet -
https://www.cubanet.org/destacados/la-comida-del-periodo-especial-es-la-de-hoy/

Una isla sin peces

Una isla sin peces
MANUEL ALEJANDRO LEÓN VELÁZQUEZ | Guantánamo | 20 de Septiembre de 2016
- 08:58 CEST.

Apenas se vende pescado de mar en las pescaderías cubanas.

Aun cuando Cuba es una isla, residentes de la más oriental de las
provincias cubanas se ven privados del disfrute de una dieta que incluya
pescado.

Las pescaderías estatales venden irregularmente, lo que se conoce como
troncho de claria o, lo que es lo mismo, pez gato. No obstante, la
opinión popular revela que el suministro es pobre y por tanto no suple
la demanda.

"Las pescaderías casi siempre están vacías o cerradas y cuando traen
algo nadie alcanza. Además de eso, nunca traen pescado de mar, solo
troncho de claria", alega un ama de casa de 57 años de edad.

En los locales mencionados se comercializa, además de ese producto, masa
de jaiba y croquetas de pescado, pero como refiere el anciano jubilado
Ángel Moya, este último producto crea más inconvenientes que el pescado.

"La única forma de consumo de esas croquetas es friéndola, y el aceite
también escasea en la cocina de cualquier cubano. Además, cuando la
tienes más de un día en el refrigerador, comienza a descomponerse", comenta.

Una entrevista al administrador de una de las pescaderías de la ciudad,
que pidió declarar bajo anonimato, arrojó que las irregularidades en el
abasto de pescado se debe al frecuente incumplimiento del plan de
entrega del producto por parte de la Empresa de la Pesca en la
provincia. Comentó que los pescadores deben entregar de cinco a diez
kilogramos de pescado cada vez que salen a la captura, en dependencia de
la zona en que la practiquen, de lo contrario se les prohíbe continuar
en su labor o les aplican cuantiosas multas.

En el caso de una dependiente de otra unidad comercializadora de
pescado, su testimonio habla de tiempos todavía peores que se avecinan.

"No sé quién está incumpliendo con la entrega de mercancías y además mi
trabajo es despachar lo que me pongan en la nevera. Lo que si te puedo
asegurar es que si en estos momentos hay poco pescado, a partir de ahora
aparecerá menos porque si te puedes dar cuenta, está aumentando el
turismo y supongo que tienen prioridad", refirió.

Por su parte, Yanisleidis González, trabajadora en el sector no estatal,
comenta sobre la importancia de este producto en la dieta no solo de los
adultos, sino también para niños enfermizos como el suyo.

"Siempre tengo que llevarlo a consultas donde me explican sobre la
importancia de una dieta balanceada que también incluya pescado. Pero
una libra de pescado en la calle que es donde único lo puedes encontrar,
cuesta más de 25 pesos cubanos dependiendo del tipo de pescado que sea.
Yo era maestra y me vi obligada a abandonar mi carrera y dedicarme a
trabajos particulares para sostener a mi familia, pues el salario no
era suficiente y, para ser sincera, comer pescado es un lujo en este
país", asevera esta joven madre.

En el mercado negro, el pescado llega a costar hasta 30 pesos por libra
y se vende entero, por lo que, según los consumidores, un ejemplar
adecuado para una cena familiar debe tener no menos de cinco libras, lo
que equivale a un total de 150 pesos en moneda nacional, aproximadamente
el 50% del salario promedio de un obrero.

Al respecto, una trabajadora de Comercio comenta sobre la posible
solución a este dilema.

"Las autoridades gubernamentales deberían meditar sobre este tema y
tener en cuenta el abasto de pescado y mariscos a las pescaderías, y no
solo a las instalaciones turísticas. Yo tengo familia en Baracoa y me
dicen que la pesca ha sido incluida entre las modalidades del trabajo
por cuenta propia, pero en vez de destinar la mercancía de los
pescadores para surtir los puestos de venta estatales, pasan al plan de
entrega para el Ministerio del Turismo y eso hace que los cubanos no
tengan a su disposición pescado ninguno."

Y concluye: "Parece mentira que estando rodeados de mar no haya pescado
en Cuba".

Source: Una isla sin peces | Diario de Cuba -
http://www.diariodecuba.com/cuba/1474354717_25398.html

Monday, September 19, 2016

La sequía que no escampa

La sequía que no escampa
MARCELO HERNÁNDEZ, La Habana | Septiembre 19, 2016

Un cartel anuncia la venta de un apartamento en La Habana y destaca, en
letras mayúsculas, que en la zona "nunca se va el agua". No lejos de
allí, otro letrero avisa a los vecinos de un edificio multifamiliar: "A
partir de hoy, el motor se pondrá solo una hora". En los últimos tres
años, los cubanos han vivido entre la sequía y el desabastecimiento
hidráulico, y las previsiones apuntan a que la situación que no cambiará
en los próximos meses.

Según un reciente informe dado a conocer por el ingeniero Abel Salas
García del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), en el país
existen 48 fuentes de abasto que están completamente secas. Otras 200
muestran afectaciones parciales, lo que significa que más de 790.000
habitantes reciben en estos momentos agua con un ciclo diferente al que
estaban habituados, y más de 50.000 reciben el suministro a través de
carros cisternas.

La mención al ciclo "a que estaban habituados" alude al hecho de que en
muchos lugares los ciudadanos se han acostumbrado, como una situación
normal, a que el agua llegue a sus hogares un día sí y otro no, y en
ocasiones tres veces a la semana.

Los territorios con mayor acumulado de precipitaciones entre enero y
agosto fueron Artemisa, Isla de la Juventud, Pinar del río y La Habana.
En el otro extremo, las provincias menos favorecidas son Santiago de
Cuba, Ciego de Ávila Villa Clara, Sancti Spíritus y Cienfuegos.

En el caso específico de Ciego de Ávila, según detalla el propio informe
del INRH, de las 14 cuencas subterráneas con que cuenta esta provincia
eminentemente agrícola, seis están en estado crítico.

En enero, el volumen de llenado de los embalses se situaba en torno al
53% y, aunque hasta el mes de agosto las lluvias han sido cercanas a la
media histórica en las tres regiones (oriente, centro y occidente), al
cierre de agosto este índice era del 52%. En términos absolutos, el país
tiene 653 millones de metros cúbicos menos almacenados de lo que es
habitual el mes de agosto.

Según los expertos, los niveles de lluvia en el archipiélago cubano
disminuyen en torno a los 40 milímetros anualmente, algo que atribuyen
al cambio climático y otros factores medioambientales ocasionados por la
mano del hombre.

A la falta de agua provocada por la irregularidad de las precipitaciones
se suma el despilfarro en salideros, en conductos de grueso calibre y el
indetenible goteo doméstico causado por la falta de mantenimiento en los
hogares, donde el elevado precio de grifos y herrajes sanitarios conduce
a pensar que resulta más económico dejar que el agua fluya sin control.

Source: La sequía que no escampa -
http://www.14ymedio.com/nacional/sequia-escampa_0_2075192466.html

Saturday, September 17, 2016

A Restaurant Cooperative’s Uphill Battle

A Restaurant Cooperative's Uphill Battle / 14ymedio, Zunilda Mata

14ymedio, Zunilda Mata, Havana, 15 September 2016 — At night the corner
is illuminated and the new awnings surprise passersby. The Casa Potín
restaurant, for decades, embodied the decline of state services, but now
it is experiencing a rebirth in the hands of the cooperative. So far, as
a cooperative, it has managed to increase the prior monthly salaries of
300 Cuban pesos (about $12 US) by ten times. However the managers of the
establishment feel that the lack of a wholesale market and the high
costs of renting the site are obstacles to the development of the business.

Located on the corner of Linea and Paseo Streets in Havana, Casa Potín
has passed through several stages since its days of excellence early in
the last century when it was privately run. Many years after being
nationalized, and with the arrival of the so-called Special Period, the
place declined due to limited menu, lack of hygiene and the poor
professionalism of its employees.

Three years ago, when it was converted into a non-agricultural
cooperative and received bank credits equivalent to one million CUPs, it
began to climb out of that hole. Most of the money was invested in
refrigeration equipment, furniture and restoring the premises. In
addition, the members of the cooperative worked to form a unique
opportunity to try to recover the singular menu and the lost prestige.

The centrally located establishment is one of the 189 dining
cooperatives that have been approved in recent years in Cuba. At least
80 of them are already operating and the rest are in the midst of making
repairs and applying for credit before opening to the public.

"This place has changed, there was a time when it was in trouble and had
a very limited menu," says Ramon, 72, a neighbor of Casa Potín. The
retired engineer is a self-confessed "devoted customer" of the place,
which he has seen transformed from "disaster to glory." However, he
believes that the prices "are not within the reach of many pockets and
continue to be high."

"When we took over the management of this restaurant through this new
method [government permission for non-agricultural cooperatives], the
place had been closed for months because the previous management had
accumulated a debt of half a million [Cuban] pesos and we had to assume
that," said a member of the cooperative who requested anonymity. The
woman is optimistic and added, "If everything continues as it is now, we
will pay off the debt at the end of this year."

The reason for the large amounts of imported products consumed in the
restaurant is the absence of a wholesale market where the products can
be bought, according to Casa Potín's managers. "We were very excited
when the Zona+ wholesale market [owned by Cimex, a government entity]
opened in Miramar, but in reality there is no difference between the
costs of buying there and at the other market," said a waitress at the
restaurant.

The legislation allows this state entity to raise the prices of some
products sold in the dining network cooperatives, a sword of Damocles
under which they must work. Similar measures applied to the agricultural
markets and private transport have contributed to shortages and loss of
quality in goods and services.

"We have had problems the whole summer with supplies from the Beverages
and Soft Drinks Company," says one of the cooperative's employees, "so
we can't guarantee a stable supply of domestic beers or malts."

Cooperatives have the prerogative to import equipment for commercial
purposes through the Cimex Corporation, something that is still closed
to self-employed workers.

Not only is it an uphill battle for the managers of Casa Potín to get
basic supplies. Of the 18 initial workers who initially became part of
the cooperative, only three remain at the forefront of the management of
the restaurant-bar.

"People think that this is something where you don't work very much and
earn a lot, but that is not the case, we sweat it every day, making the
numbers at the end of the month is not easy," adds the employee, who
acknowledges that when the place was managed by the state many products
from the warehouse "were lost" and "there was a lot of diversion of
resources.*"

The transformation into a cooperative has not changed the ownership of
the property which remains with the state and each month the Havana
Restaurants Company charges about 13,000 Cuban pesos (CUP) for rent.
"It's hard, very hard, but we have more autonomy and many customers are
returning to Casa Potín."

*Translator's note: "Diversion of resources" is an all-encompassing term
used in Cuba for what is generally theft by employees.

Source: A Restaurant Cooperative's Uphill Battle / 14ymedio, Zunilda
Mata – Translating Cuba -
http://translatingcuba.com/a-restaurant-cooperatives-uphill-battle-14ymedio-zunilda-mata/